¿Qué tan honesto es el sistema de justicia en Argentina?

Los argentinos han  tomado conciencia que la corrupción impregnó todo la sociedad. Foto: Google

Lo bueno: Diversos  organismos se han dedicado a velar por la transparencia de las organizaciones públicas.
Lo malo:  La corrupción se ha convertido en parte de la cultura argentina.
Lo feo: Hasta 20 años dura la investigación de los casos de corrupción.

 

Partiendo de  la premisa que la honestidad es un valor  moral  unido a la verdad y  la transparencia y contrario a la mentira y la corrupción.  Vale la pena preguntarse qué tan honesto es el sistema de justicia  en Argentina. Sobre la interrogante el Observatorio permanente de la Justicia –ente dedicado al monitoreo de los despachos de los jueces – junto a la Asociación Civil por la  Igualdad y la justicia (ACIJ)  han concluido que el  promedio de una causa de corrupción es de 14 años. Casos muy puntuales tienen hasta 20 años en  investigación.

(Le puede interesar: En Argentina la criminalidad sube como la espuma

Renzo Lavin vocero de ACIJ, explicó en un trabajo que publicó Infobae  que los "los jueces son muy sensibles a los tiempos políticos y, en muchos casos, que los juicios no avancen se debe a la falta de garantías de independencia del poder judicial".

El organismo  creó un sistema que sirve para conocer los casos precisos de corrupción que llevan los magistrados, el mismo reveló que sólo el 7% de las causas tienen sentencia.

 

Los argentinos han  tomado conciencia que la corrupción impregnó todo la sociedad. Es más,  forma parte de la cultura, incluso algunas causas  no son tipificadas como delitos, ya que la misma ley permite transgredir en mayor o menor medida las disposiciones legales.

La preocupación de los ciudadanos por los sobornos que reciben los funcionarios públicos-en especial los que imparten justicia- muestra  que la sociedad y las autoridades de gobierno reconocen la existencia de normas que regulan las prácticas leales  y pueden ser violentadas.

(Le puede interesar:  ‘Juegos de Tumbas’ la moda entre los jóvenes

 

 

Reflexión:

Mucho se habla y se escribe sobre el papel que desempeñan los políticos y  funcionarios  públicos  cuando están ejerciendo un cargo, varios usan el puesto  para  recoger el mayor  número de ganancias  antes que culmine su periodo de trabajo o de mandato.

Es un urgente que el  servidor público se transforme en un decidido promotor de valores y principios en la sociedad, fomentando aquellas conductas que promuevan una cultura ética.
 

El Mundo Hoy / Argentina